Comer chilango, sabroso, barato y vegano en la ciudad

Foto de Dan Gold

Para nadie es un secreto que ser vegetariano en un país como el nuestro puede ser un poco difícil (ya saben, aún no estamos seguros de si el pescado y el pollo cuenta como carne). Ya ni hablemos de las dificultades de ser vegano, o sea, de no consumir ningún producto de origen animal. Incluyendo el caldo de pollo en polvo, la mayonesa hecha con huevo, cualquier producto lácteo, una cucharadita de miel, etc. etc. etc. La cocina vegana debe hacerse con cuidado, así que a muchos nos puede dar la impresión de que ser vegano en nuestra ciudad puede representa un reto casi imposible de lograr. Por suerte, estamos equivocados.

El veganismo cuenta cada vez con más adeptos que buscan satisfacer sus necesidades específicas no sólo cocinando en casa, sino en las calles de nuestra ciudad, como cualquier otra persona. Otra de las ideas que nos vienen a la cabeza cuando pensamos en lugares comerciales en los que se sirve comida vegana es que probablemente sean caros y formales, y eso, bueno, somos chilangos, a veces tenemos ganas de echarle un poquito de smog a nuestra comida y comer en la banqueta.

Si tú te encuentras en proceso de transición o si eres de los que cree que la comida vegana está refundida en lugares chic, aquí te dejamos algunas recomendaciones de lugares relajados para comer vegano en la ciudad.

Las gatortas

Si uno va caminando distraído por insurgentes es posible que pase de largo las Gatortas, confundiéndolas con uno de los cientos o miles de puestos de garnachas de la ciudad, ya saben, un cubo metálico, barra en medio y una multitud de Godínez alrededor a eso de las dos de la tarde. Pues sí, las Gatortas parece ser un puesto de tortas común y corriente. Pero oh sorpresa, todos los ingredientes para preparar esas clásicas de milanesa o de salchicha son completamente veganas. El éxito del lugar es tal que muchos de sus clientes ni siquiera son veganos y están ahí por la calidad de los alimentos y se ha ampliado el menú que originalmente era sólo de tortas. Ahora también encuentras tacos de suadero y pastor (soya y tofu). Por si fuera poco, los precios van desde los $15, (un taco con doble tortilla al que se le puede poner guarnición) a los $45 de la torta. Todos los días ofrecen un agua  de sabor diferente, que cuesta $10 con refill. (Por si creías que comer vegano era caro.) Y si te queda un espacio, también puedes escoger entre su variedad de postres, pues hay que comer bien. Puedes encontrar las Gatortas en Puebla 182, a unas cuadras del metro Insurgentes.

Punto Gozadera

Dentro de la gran cantidad de actividades que este centro cultural ofrece, está también un restaurante con menús veganos. Ahí la comida completa incluye agua, un primer tiempo: ensalada, segundo: crema o sopa; y un plato fuerte como tortas de papa, enchiladas, pancita de hongos, tacos de papa, arepuelas rellenas de champiñon y crema de chipotle, alambre de soya, etc. A diferencia de las fonditas tradicionales que podemos apreciar mucho, pero aceptémoslo, siempre le fallan al postre, aquí puedes cerrar la comida con broche de oro, o mejor aún: un helado de aguacate con tonos de cacao, cardamomo, vainilla y chocolate, bañado en una miel de leche de coco con un ligero toque de mezcal. ¡PUM! (¿A poco no le gana a un tinlarín cortado a la mitad –sí, una vez me pasó) Si ya empezaste a preocuparte porque el el menú suena muy exótico, no te preocupes, no desembolsarás más que $60 pesitos. Encuentras el Punto Gozadera en el número 15 de la Plaza de San Juan, en el mero centro.

Por siempre vegana

Sobre Manzanillo, casi esquina Chiapas, otro puesto callejero se ha vuelto punto de encuentro para la comunidad vegana de la Ciudad de México. Por siempre vegana, es una de las taquerías  veganas pioneras en la urbe. Sus tacos están hechos la mayoría a base de soya y trigo. Si bien el puestecito es más glamoroso que la mayoría de los puestos con los que nos topamos, la idea original del proyecto nace de la necesidad de brindarle al vegano la experiencia del taco callejero. Así pues, puedes pedir tacos desde $15, también con doble tortilla, echarle toda la guarnición que quieras, salsa y acompañarlos con un agua de sabor. Ya que hablamos de salsas, aquí las opciones son mucho más interesantes que las de una taquería común y corriente, pues además de una típica roja de morita con jitomate, puedes escoger guacamole o una salsa hecha de habanero, los amantes de las salsas no podrán dejar pasar la oportunidad de probarlas. En el menú también se ofrecen tortas.

Como puedes ver, no todos son restaurantes y cafés con aires europeos y menús impronunciables. Si bien no abundan así como los puestos que nos ofrecen infecciones estomacales seguras, en la ciudad existen opciones veganas para que todos podamos alcanzar nuestro potencial chilango día a día, comiendo garnachitas en la calles de vez en cuando, o en una comida corrida, eso sí, siempre saludable en la medida de lo posible.