¿Qué le pasa a mi cuerpo si renuncio al azúcar?

Experimentos extremos que evidencian los beneficios.

 Cada vez es más conocido el papel dañino (y adictivo) que nos provoca el azúcar refinada. Se habla desde una mayor propensión al cáncer, envejecimiento prematuro y aumento de peso, lo cual provoca diversos riesgos para la salud.

Incluso hay quienes lo han comparado con un “veneno” silencioso para nuestro cuerpo, que está detrás de las principales causas de muerte, como diabetes y enfermedades cardiacas. Si quieres conocer más sobre los efectos negativos del azúcar, consulta este artículo.

Y es que este carbohidrato en particular es bastante truculento. Su ingestión provoca en el cerebro una sensación de satisfacción tan placentera que favorece el volvernos adictos a ella.

Además de que una de sus principales presentaciones, el jarabe de maíz alto en fructuosa, está presente en prácticamente todos los alimentos procesados debido a su bajo precio y a su sabor intenso. Es común que asociemos el azúcar con las bebidas energéticas, los refrescos y las golosinas, pero te sorprendería descubrir la diversidad de alimentos que contienen jarabe de maíz, desde la salsa catsup, los pretzels, el pan de caja y ¡hasta el queso para untar!

¿Si el azúcar es tan dañino para nuestro cuerpo, por qué seguimos consumiéndolo? Ah, ¡ésa es la pregunta de los 64 mil pesos! No es tan fácil dejar ir algo que sabe tan delicioso, ¿verdad? ¿Cómo decirle que no a un delicioso pastel de triple chocolate?

La cuestión es compleja debido a que el mercado y los hábitos de consumo actuales nos han provocado hacernos adictos a ella. Nuestra dependencia al azúcar se genera a muy temprana edad, pues aunque no lo creas, muchos de los alimentos para bebé lo contienen.

Además de esto hay que sumarle que el azúcar está presente en más alimentos de los que imaginamos, por lo que realmente se debe hacer un gran esfuerzo por no consumirla ya que estamos rodeados de ella por todos lados.

Aunque el reto es duro, sin embargo ¡no es imposible! Te compartimos algunos ejemplos de personas que experimentaron el desafío de vivir sin azúcar durante un tiempo prolongado:

  • Sacha Harland y su documental

Un caso muy mediatizado, aunque con poco fundamento científico es el el de un chico holandés quien como parte de un experimento de la productora Life Hunters se sometió a vivir un mes sin azúcares añadidos ni alcohol.

El proceso fue documentado en video, el cual cuenta con más de 6 millones de reproducciones en Youtube. Después del experimento el sujeto mostró niveles más bajos de azúcar en su sangre, pérdida de peso, una presión arterial más baja y mayor rendimiento energético.

  • Sarah Willson, fundadora de “I Quit Sugar”

Otro caso popular es el de Sarah, quien en 2011 y motivada por recomendaciones médicas a causa de un padecimiento de la tiroides, se decidió a dejar de ingerir azúcares. Ella narra que experimentó una transformación tan profunda de su salud física y mental, que quiso compartir su experiencia e invitar a otros a unirse a esta nueva forma de vivir.

Así nació su movimiento “I quit sugar” el cual gracias a su programa de 8 semanas ha desarrollado una comunidad en torno a este nuevo estilo de vida. Asegura que su programa no es una dieta, sino una forma de alimentarse sin productos procesados, muy similar a cómo se alimentaban nuestros abuelos a principios del siglo pasado.

  • Wellness Bloggers

La atleta y blogger Verónica Vázquez Zazueta comparte su experiencia al renunciar al azúcar añadido en su dieta y los beneficios que comprobó al hacerlo.

Otra blogger, Ana de Wellness Juice se reconoce como una ex-adicta al azúcar, al grado que no podía dejar de comerla si la tenía enfrente. Después de un año de no consumirla nos brinda el testimonio de cómo cambió su vida y ya no presenta la dependencia que antes sufría.

  • Un desafío familiar

Si para una persona es complicado hacerlo, ¿te imaginas lograr que tus hijos y toda tu familia renuncien al azúcar? Pues Eve O. Schaub, lo logró y plasmó sus vivencias en su libro “A Year with no Sugar” (Un año sin azúcar) en el que narra la forma en que ella, su esposo y sus dos hijos se desintoxicaron de este carbohidrato y experimentaron mejoras drásticas en su salud.

Cuenta que cuando volvieron a probar el azúcar durante algún cumpleaños u ocasión especial, el sabor no sólo les era demasiado empalagoso, sino que les provocó taquicadia y malestar en general. Se sorprendió al comprobar todo el daño que el azúcar hace al cuerpo y que ni siquiera percibimos. También manifestó que sus hijos faltaron sólo 2 días a la escuela en comparación con los 15 días que habían faltado por enfermedad en el año anterior.

Otro caso similar es el de Lousie Carpenter, una madre inglesa de cuatro niños, quien también comparte sus esfuerzos y logros al cambiar sus hábitos de consumo durante un mes. Aunque todavía siguen consumiendo azúcar en pequeñas dosis, ya es una cantidad mucho menor, regulada según los estándares de salud.

¿Sorprendente, verdad? Explorando el tema descubrimos una serie de beneficios en común que experimentaron la mayoría de estos valientes renuncadores del azúcar. Aquí te van:

Mayor energía

Estos testimonios refutan la creencia popular de que los alimentos azucarados brindan energía a través de sus carbohidratos. Al contrario, fue gracias a eliminar estos alimentos que todos experimentaron una mayor cantidad de energía física y vitalidad a lo largo del todo el día. Se despertaban menos fatigados y ya no sentían los típicos “bajones” de la media tarde.

Mejoramiento de piel, uñas y cabello

Como el azúcar está asociada al envejecimiento celular, al retirarlo de la dieta los efectos se notan por sí mismos. Piel con menos arrugas y más hidratada de manera natural, cabello menos reseco y con mayor brillo, así como uñas más fuertes y con un crecimiento más rápido.

Menos grasa abdominal y  Pérdida de peso

Aunque bajar unos kilitos no estaba dentro de los objetivos del reto, fue un beneficio secundario que todos experimentaron. Además de que comprobaron que disminuyó la grasa de sus vientres así como las clásicas “llantitas”.

Mejor digestión

Una regulación del sistema digestivo fue otro de los beneficios que reportaron. Adiós al estreñimiento y hola a una digestión de lo más puntual.

Mayor satisfacción y autocontrol.

Después de que el cuerpo ya no está habituado al azúcar, cuando se vuelve a probar algún platillo dulce, la sensación es muy distinta. Con muy poca cantidad es suficiente, ya que el sabor es mucho más intenso. Además muchos concuerdan en que la “ansiedad” por comer ha desaparecido, y sólo lo hacen cuando tienen hambre. No sólo descubrieron que no “necesitan” al azúcar para vivir, sino que su calidad de vida es mayor si ella.

Cuando leemos todos estos beneficios pareciera algo tan positivo que vale la pena intentarlo. El desafío no es nada sencillo, y sobretodo requiere una gran determinación para llevarlo a cabo. Piensa en todo el daño del que estarás liberando a tu cuerpo, permitiéndole vivir mucho más saludablemente.

Si estás pensando en renunciar también al azúcar los siguientes tips te serán muy útiles:

  • Asegúrate de buscar el asesoramiento nutricional adecuado. Existen diversas comunidades on-line que te pueden ir acompañando en el proceso, con muchas recetas y tips para lograrlo. Puedes consultar “I quit sugar”, “Kate quit sugar” o “Vivir sin azúcar”.
  • Infórmate sobre los diferentes tipos y presentaciones del azúcar. Aprende a identificarlos en las etiquetas del supermercado y también en los platillos de restaurantes.
  • Anímate a preparar tus propios postres y platillos dulces. Existen muchas recetas online y será divertido aprender nuevas formas de disfrutar.
  • Regula tu consumo de frutas. Aunque en general se trata de elementos saludables, la mayoría contiene fructosa, que es el tipo de azúcar dañina para el cuerpo si se consume en cantidades excesivas.
  • Recuerda, este reto no es una dieta, por lo que no es necesario que te moderes con los demás elementos de tu alimentación. Claro, entre más balanceada sea tu alimentación, mayor el beneficio para tu salud.
  • Ten paciencia. Si no lo logras al primer intento, tranquilo, siempre puedes volver a empezar. La mayoría tuvieron varios fallos antes de lograr renunciar por completo al azúcar. Así que poco a poco podrás conseguirlo.

No todo en la vida es tan dulce como parece, ¿verdad? Ojalá esta información te sea útil y puedas aplicar lo que mejor te convenga. Si decides realizar el desafío te deseamos mucho éxito y ojalá compartas con nosotros tu experiencia y los beneficios que has comprobado gracias a reducir tu consumo de este “polvito traicionero” que es el azúcar. ¡Saludos!