Organízate mejor y cumple tus propósitos de año nuevo

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Empieza el año y ante nosotros hay 365 días antes de volver a cerrar el ciclo, cambiar de agenda, renovar la suscripción al gimnasio, etc. etc. etc. 365, suena a mucho, pero aceptémoslo, pasa volando. Por eso es fácil que a mitad del año nos detengamos un poco y nos demos cuenta que hemos pasado 6 meses delegando las tareas que nos propusimos en esos últimos momentos del año mientras brindábamos llenos de felicidad.

Los propósitos de año nuevo suelen ser esas tareas u objetivos que tenemos que plantear porque de otra forma sería fácil olvidare, por ejemplo, nadie se propone “divertirme con mis amigos” (a menos que sea una persona adicta al trabajo que jamás sale de su oficina), no, la mayoría de las veces se relacionan con tareas que sabemos que debemos cumplir, pero que por una u otra razón encontramos dificultad en ello.

Así pues, cumplir con los propósitos de año nuevo no es la tarea más fácil del mundo y no dependen sólo de plantearlos, entonces ¿cómo hacerle para no acabar el año pensando “¡otra vez no aprendí a hablar chino!”?

Empecemos por lo primero y lo más importante:

Motivación

Piensa lo que te estás proponiendo y por qué te lo estás proponiendo, ¿quieres hacer más ejercicio? vale, eso está muy bien, pero ¿por qué? “pues quiero estar saludable” ¿por qué quieres estar saludable”?… Llega al último eslabón de la cadena de deseos, te darás cuenta de lo importante que es hacer lo que quieres hacer, y convierte en eso tu meta. Va a ser más fácil motivarte si piensas que el objetivo último de tu propósito es “sentirme bien todos los días del año haciendo ejercicio” que sólo “hacer ejercicio”. Porque en sí misma, la tarea de movernos, sudar, y cansarnos puede no ser lo más atractivo del mundo; haz lo mismo con el resto de tus propósitos, pero ¡ojo!

Sé realista, haz prioridades

De nada sirve plantearte diez objetivos súper difíciles, tienes que hacer prioridades, ¿qué necesitas y por qué? y piensa también en las capacidades y las posibilidades que existen para cumplirlas. Y no es que seas conformista, pero considera que un año no es tanto tiempo, así que si mi objetivo es “ser ingeniera de la Nasa” pero ni siquiera he estudiado una ingeniería, está difícil que lo haga en un año, quizá podría pensar en “prepararme para hacer el examen de ingeniería… para conventirme en ingeniera de la Nasa en unos años”. ¿Suena más realista, no?

Nada es imposible, pero plantearnos objetivos realistas es el primer paso para cumplirlos. Piensa cuáles son los más importantes para ti y mayor beneficio traerán a tu vida, tal vez aprender chino suena divertido, pero tener un peso saludable puede ser una prioridad más importante si ya sufres sobrepeso. Así, reduce la lista a lo imprescindible para el año, no hagas muchos propósitos.

Tener pocos propósitos hará que te puedas enfocar en ellos y dedicarles más esfuerzo, de a poco te ahorrarás la frustración de no poder cumplir con tantas tareas, y estarás más motivado.

¿Y luego?

Uno de los principales factores para desistir o abandonar algo, no sólo los propósitos de año nuevo, es el tiempo. La vida moderna, sobre todo en las grandes ciudades, nos exige una gran inversión de tiempo en obligaciones como el trabajo o la escuela. El estrés puede desanimarnos y a veces el cansancio nos lleva a creer que no podemos hacer nada más. Desistir es muy fácil en estos tiempos.

Es necesario tener en cuenta que una vez que tengamos objetivos realistas y la motivación clara, será necesario plantearnos estrategias para poder llevar a cabo nuestros deseos. ¿Y cómo ?Empecemos por la…

Optimización del tiempo

Haz una cosa a la vez: los especialistas en administración del tiempo consideran que ser “multitareas” es la peor forma de cumplir objetivos. Cada tarea debe tener su propio tiempo, si te enfocas en ella será más fácil llevarla a fin.

Establece horarios: Es muy importante que te crees rutinas diarias que incluyan tus objetivos. Aunque les dediques poco tiempo, lo importante es que abras un espacio en tu agenda, que te crees rituales y los sigas, sólo así los podrás convertir en hábitos y dejarán de costarte trabajo. En este aspecto también tienes que ser realista, quizá no tienes dos horas del día para hacer ejercicio y si así te lo propones, vas a terminar renunciando la primera semana. Piensa en los horarios que ya tienes y las actividades que ya realizas y ve integrando tus nuevas actividades. Recuerda que ningún esfuerzo es pequeño, así que aunque comiences por dedicarle veinte minutos de tu día al ejercicio, a leer, a meditar o aprender chino, lo importante es que tus propósitos te acompañen en el día a día.

Ve poco a poco: Aunque ya sean realistas tus objetivos, tienes que llevártela tranquila. Si decides ejercitarte, por ejemplo, plantéate rutinas simples que no te desanimen, y ve poco a poco aumentándolas. Si decides alimentarte sanamente, consulta un especialista y pídele que no elimine de lleno algunos productos que te puedan hacer extrañar tu vieja dieta de un día para otro, puedes ir eliminando el azúcar o las grasas poco a poco. Recuerda que Roma no se construyó en un día.

Fíjate tareas y plazos: Plantéate pequeñas metas que te lleven a cumplir la mayor. ¿Alguna vez jugaste algún videojuego de aventuras? ¿Te acuerdas de los castillos de Mario Bros en los que tenías que luchar contra pequeños líderes para llegar con el mero mero malo? Pues imagínate que así es tu propósito, y que para llegar al verdadero y último objetivo tendrás que vencer a otros más débiles en el camino. Hazte retos con plazos cortos que puedas ir cumpliendo a lo largo del año. Por ejemplo “darle cinco vueltas corriendo al parque sin parar” para finales de enero, “poder mandar un email en chino para finales de marzo”. Enfocar tus esfuerzos en cumplir esas pequeñas metas te ayudará a seguir motivado y a tener más paciencia.

Busca recursos: Organizarte en estos días ya no es tan difícil si tienes un teléfono inteligente. Para administrar el tiempo basta programar recordatorios diarios que te digan lo que deberías estar haciendo en este momento, las agendas digitales ya vienen instaladas por default en cualquier dispositivo, pero si esto no te es suficiente también puedes buscarte aplicaciones como Any.do (https://www.any.do/) en la que puedes hacer listas de pendientes y sincronizarlas con todos tus aparatos, hacer calendarios para fijar tus metas a corto, mediano y largo plazo, programar recordatorios, etc.

Además de administrar el tiempo, puedes buscar aplicaciones que tengan que ver directamente con tu objetivo como las apps para aprender idiomas, mejorar la agilidad mental o las que ya de platicamos para ser más saludable.

Técnica pomodoro: No, no es una ensalada italiana. La técnica pomodoro es un método de administración de tiempo que propone que te enfoques en una sola actividad para evitar interrupciones y llegar al fin de ésta. Cada actividad la puedes dividir en “pomodoros” o sea en otras mini actividades que completen una mayor. Por ejemplo, si te vas a ejercitar, un pomodoro puede ser el calentamiento, otro pomodoro puede ser correr dos vueltas en el parque, otro algunos ejercicios aeróbicos y el cuarto otras dos vueltas en el parque. La técnica propone que una vez que hayas dividido en “pomodoros” debes seguir 6 pasos básicos:

  1. Tienes que fijarte una sola tarea.
  2. Establece un temporizador, si le vas a dedicar diez minutos, todo bien, pero no puedes hacer nada más en esos diez minutos, no ni ver tu celular ni ir al baño ni nada. ¡Concéntrate!
  3. Trabajar intensivamente: o sea, ahora sí, a lo que te truje, dale duro a la tarea.
  4. Marcar cuando hayas terminado la tarea: tarea terminada=pomodoro.
  5. Descansa un poquito.
  6. Empieza un nuevo pomodoro o tarea, cada vez que cumplas 4 puedes tomarte un descanso más largo. FIU.

Si te parece interesante esta técnica, puedes bajarte la app focus booster (https://www.focusboosterapp.com/) , una administradora de tiempo basada en esta técnica

No te quedes solo: los seres humanos somos animales sociales, muchas veces la compañía de otros puede ser determinante en la consecución de metas, así que puede ayudarte unirte a grupos de estudio, o citarte con un amigo para correr juntos en el parque, etc.

Cumplir tus propósitos de año nuevo puede sonar a una tarea difícil, pero no imposible, el secreto está en estar motivado y saberse administrar, así que una vez revelados los secretos, sólo sigue hacerlo.